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Forma de trabajo · 2026-10-13 · 6 min

Cómo trabajo con agentes de IA: ellos escriben, yo decido

Mi forma de trabajar con agentes que programan: especificación antes del código, pruebas de extremo a extremo, despliegue con puerta de salud y registro de cada hora.

Brazos robóticos trabajando en un laboratorio
Foto: Maggie Bartlett, NHGRI, dominio público, vía Wikimedia Commons

Hace tiempo que casi todo el código que entrego lo escribe un agente de IA. Lo que no ha cambiado es quién responde de él. Esta es la forma de trabajar que me ha funcionado, después de muchos proyectos en producción y de algún susto.

Primero la especificación, después el código

Antes de que el agente toque una línea, queda escrito qué se va a hacer, qué dudas hay, el plan y las tareas. Si no puedo explicarlo en un documento corto, no lo entiendo lo bastante como para delegarlo. El documento es lo que reviso yo; el código es la consecuencia.

Objetos con comportamiento y componentes autocontenidos

Pido siempre lo mismo: entidades que saben hacer cosas, componentes que se entienden sin abrir otros tres ficheros y nombres que digan lo que hay. Un agente escribe muy rápido, así que el desorden también llega muy rápido. La arquitectura es mi trabajo, no el suyo.

Nada sale sin prueba de extremo a extremo

Que compile no significa nada. Cada cambio se comprueba como lo haría una persona: navegador real, móvil y escritorio, el flujo completo de principio a fin. Las pruebas automáticas quedan en el repositorio y se ejecutan antes de cada despliegue.

Despliegue con puerta y vuelta atrás

  • Copia de seguridad antes de tocar producción.
  • Comprobación de salud después de desplegar; si falla, vuelve sola a la versión anterior.
  • Un despliegue nunca borra datos ni volúmenes.
  • Lo irreversible no se hace sin confirmación explícita.

Cada hora queda registrada

Llevo un registro de horas por proyecto con lo que se hizo en cada tramo y los commits que lo respaldan. De ahí sale la gráfica de actividad del escritorio de esta web. No es para presumir: es para poder decirle a un cliente qué se hizo un martes de hace dos meses.

Lo que el agente no decide

  • Qué problema merece resolverse.
  • Qué datos pueden salir de la empresa y cuáles no.
  • Qué permisos tiene cada persona.
  • Cuándo algo está terminado.